Reseñan el libro "Misal develado" de Sebastián del Pino en "Revista de libros"

El domingo 12 de febrero apareció, en la Revista de Libros de El Mercurio, una reseña del libro "Misal develado" de Sebastián del Pino.

Reproducimos parte del artículo:

"Misal develado, de Sebastián del Pino Rubio (Santiago, 1987), consta de tres partes. "Introitos del carnero", cuyas liras comienzan: "Abres brioso Carnero/ siete sellos del libro de la vida/ y manso en el potrero/ fontana por manida/ del torrente dotorgas al que pida" [sic], nos presentan al hablante animal de sacrificio. "Cantos profanos" reúne siete poemas que revelan a un apóstata. Nuevas liras alternan con octavas, tercetos de pie quebrado, estribillos, versículos. "Soy el sol que sangra por la boca ante el asco del alba/ Soy la luna que se alegra por la viudez venidera/ [...] el tropel luminoso de la yegua sonora/ [...] el Caín tentado y el alivio de Abel/ [...] la tiara de las rameras veneradas" ("Letanías del ser"). "Mi cuerpo tan formado/ en fiero combate -músculo tenso-/ será bien traspasado/ y he de tornarme trenso/ en tanto la sangre bastarda prenso" [sic] ("San Sebastián"), espeta el renegado en conflicto consigo mismo, tan amargo como irónico. Tras la mostración del hablante, los cinco poemas de "Máscaras evangélicas" intentan probarle identidades provisorias. "Ahora, Señor, que el buitre me corona/ has mostrado la fragilidad de tu alianza/ [...] Para qué nos elegiste, Señor, para qué/ [...] Alumbraremos la vergüenza y la insidia/ por un útero que jamás visitaste" ("Nunc dimittis"); "Añoro ocupar el lugar de algún discípulo/ compartir el lecho con el Mesías/ [...] ser el cáliz que contenga el semen bruñido/ la perpetua vasija que le guarde a Dios su piel de hombre/ [...] No temo arder en el infierno a causa de las flamas que hay en mi pecho" ("La confesión de María Magdalena"), dice, extremándose en blasfemia y travestismo. Alternando estoicismo y desparpajo, métrica y versículo (el cultismo según Rafael Rubio, cuyo prólogo encarezco), Sebastián del Pino devela dolorosamente un orden ceremonial que lo hiere.
Otras escrituras se oyen acá: Zurita, Díaz-Casanueva, Neruda, Mistral, Rulfo, Vallejo, Violeta Parra (Díaz); Evangelios, San Juan de la Cruz, misal romano (Del Pino). Antecesores en literal proceso de incorporación gracias al severo oficio (¡felicitaciones!) de Díaz y Del Pino. Oficio que da solidez a sus visiones, y cuyos frutos nos sacuden con temprana madurez, para hacernos desear lo venidero."

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